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La leyenda de Mahaduta
(Jataka)
17) Amabilidad y generosidad aseguran
un futuro feliz
Pandú se convirtió de nuevo en un hombre rico, incluso
más rico de lo que nunca antes había sido. Sin embargo,
ahora estaba más interesado en dar dinero que en ganarlo, y dejó
que sus hijos se encargasen de los negocios. Hizo lo mejor que pudo para
enseñarles que la prosperidad conseguida de modo fraudulento no
es duradera, y que si son generosos y amables se asegurarán un
futuro feliz. Su muerte llegó de un modo pacífico a una
edad avanzada. Cuando se dio cuenta que su muerte estaba cerca, llamó
a sus hijos, hijas y nietos junto a su lecho y les dijo:
–Queridos niños, si en el futuro algo malo pasa en vuestras
vidas, no culpéis a otros, incluso si parece que son la causa de
vuestra desgracia. Mirad dentro de vosotros mismos. Mirad donde habéis
sido orgullosos, codiciosos, avariciosos, o rudos. Cambiad las faltas
dentro de vosotros mismos, pues es algo que siempre tenéis el poder
de hacer. Si el cambio parece que está más allá de
vuestras posibilidades, buscad la ayuda de vuestro maestro, y rezad a
los Budas y Bodisattvas para que os ayuden. Una vez cambiadas vuestras
faltas, la buena fortuna y felicidad regresarán de un modo natural.
Y cuando lleguen no las guardéis para vosotros solos, compartidlas.
Entonces nunca se agotarán. Recordadme por el siguiente verso que
el Venerable Narada me enseñó cuando lo conocí por
primera vez:
Aquel que causa daño a otros se daña a sí
mismo;
Aquel que ayuda a otros se ayuda a sí mismo aún más.
Para encontrar el Camino puro, el Sendero de Luz,
Abandona la falsedad de que tienes un ego–.
FIN
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